“Paloma mía, [que estás] en las hendiduras de la roca, en lo escondido de escarpados parajes, muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; porque dulce [es] tu voz, y hermoso tu semblante.”
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Cantares 2:14
Paloma mía, [que estás] en las hendiduras de la roca, en lo escondido de escarpados parajes, muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; porque dulce [es] tu voz, y hermoso tu semblante.