“No dejes que tu boca haga pecar a tu carne; ni digas delante del ángel, que [fue] por error. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?”
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Eclesiastés 5:6
No dejes que tu boca haga pecar a tu carne; ni digas delante del ángel, que [fue] por error. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?