“Y el sacerdote pondrá [parte] de esa sangre sobre los cuernos del altar del incienso aromático, que está en el tabernáculo de la congregación delante de Jehová; y echará toda la sangre del becerro al pie del altar del holocausto, que está a la puerta del tabernáculo de la congregación.”
Sigue leyendo el pasaje dentro del capítulo completo.