“Además sacudí mi regazo, y dije: Así sacuda Dios de su casa y de su trabajo a todo hombre que no cumpla esta promesa, y así sea sacudido y vaciado. Y toda la congregación dijo: ¡Amén! Y alabaron a Jehová. Y el pueblo hizo conforme a esta promesa.”
Sigue leyendo el pasaje dentro del capítulo completo.