“y los envié a Iddo, jefe en el lugar de Casifia, y puse en boca de ellos las palabras que habían de hablar a Iddo, y a sus hermanos, los sirvientes del templo en el lugar de Casifia, para que nos trajesen ministros para la casa de nuestro Dios.”
Sigue leyendo el pasaje dentro del capítulo completo.