“¿Dónde está entonces vuestra bienaventuranza? Porque yo os doy testimonio de que si [hubiese sido] posible, os hubierais sacado vuestros propios ojos para dármelos.”
Sigue leyendo el pasaje dentro del capítulo completo.
Gálatas 4:15
¿Dónde está entonces vuestra bienaventuranza? Porque yo os doy testimonio de que si [hubiese sido] posible, os hubierais sacado vuestros propios ojos para dármelos.