“Desciende y siéntate en el polvo, oh virgen, hija de Babilonia, siéntate en la tierra; no [hay] trono, oh hija de los caldeos; porque nunca más te llamarán tierna y delicada.”
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Isaías 47:1
Desciende y siéntate en el polvo, oh virgen, hija de Babilonia, siéntate en la tierra; no [hay] trono, oh hija de los caldeos; porque nunca más te llamarán tierna y delicada.