“Y oró a Jehová, y dijo: Te ruego, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me precaví huyendo a Tarsis; porque yo sabía que tú [eres] Dios clemente y piadoso, lento para la ira y grande en misericordia, y que te arrepientes del mal.”
Sigue leyendo el pasaje dentro del capítulo completo.