“Y entrando a los de Sucot, dijo: He aquí a Zeba y a Zalmuna, sobre los cuales me injuriasteis, diciendo: ¿[Está] ya la mano de Zeba y de Zalmuna en tu mano, para que demos nosotros pan a tus hombres cansados?”
Sigue leyendo el pasaje dentro del capítulo completo.